viernes, 3 de octubre de 2014

ALEXITIMIA: AMOR INDIFERENTE,SILENCIO QUE HIERE.


SILENCIO 
(Octavio Paz)
Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra, crece y se adelgaza,
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada, y sube y crece
y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta,
se desvanece el grito: desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.


ALEXITIMIA

Es una condición psicológica que se caracteriza
por la incapacidad de expresar verbalmente las emociónes.
Algunas personas con una gran susceptibilidad a ser dañadas, utilizan la muralla del silencio y la indiferencia como respuesta a situaciones en las que se encuentren involucrados los afectos.
Así evitan sentirse heridos, ignorados, juzgados o desvalorizados.
Son personas que no pueden enfrentar el dolor.
También su necesidad de recibir cariño se  oculta tras este muro defensivo que los lleva a no poder decodificar y expresar los sentimientos.
"No saben"que sienten, no pueden traducir sus emociones y ponerlas en palabras.
Esto podría deberse a una predisposición genética o a un suceso traumático u hostil que no pudieron elaborar ni canalizar por la vía afectiva.
Estas personas suelen llevar este dilema al área del cuerpo, desencadenando síntomas físicos diversos o pueden tener dificultades en el manejo de los impulsos agresivos, no pudiendo controlar la ira.
En las relaciones interpersonales son poco empáticos y establecen un estilo de comunicación evitativo. 
En cuanto  a relaciones  de pareja, al no poder procesar la información afectiva propia ni la de la otra persona, generan sentimientos de angustia, desesperación e incertidumbre, ya que "la ley del hielo", es una forma de agresión .
 Perciben el amor como cautiverio, viendo en los vínculos una invasión territorial, por lo tanto, no dan afecto ni lo piden. 
Buscan relaciones de pareja por necesidades personales y en su propio beneficio  pero no pueden satisfacer deseos afectivos, los interpretan como reclamos y demandas.
Estos pedidos de atención y cariño pueden desencadenar  una conducta evitativa hacia su demandante compañera/o, que se expresa en profundos silencios y largos alejamientos.
En su interior añoran la compañía y la ternura aunque con la misma intensidad la rechazan.
Se observa un predominio de Alexitimia en varones,  por razones culturales y actitudinales. 
 Las mujeres han sido históricamente culturalizadas en la expresión de sus sentimientos y en la manifestaciones de éstos por la vía verbal.
Mientras que el mandato cultural instaurado en el sexo masculino es radicalmente opuesto.
La conducta de la persona alexitímica denota temor y agresión, desde donde se la mire, tanto desde la ira y culpabilización hacia el otro, hasta en su maltrato y desconsideración expresado en su penetrante, agudo y doloroso silencio.

Adriana Gorostordoy ( Octubre de 2014)


Dibujo de Jenny Keifer

Dibujo de Angel Cantero.

sábado, 27 de septiembre de 2014

EL BALCÓN Y LA TORMENTA: Sobre el desencuentro en la pareja.



Al abrir esa puerta-ventana decorada con transparentes cortinas de finos volados, se podía ingresar al balcón, desde donde se veía asomar el sol,volar las nubes, brillar la luna y recibir la fresca brisa húmeda del Río de la Plata.
Estaba en el quinto piso, daba a los fondos de los demás edificios de la manzana (ver fotografía).
Cuando empezaba a caer la tarde se impregnaba de cálidos aromas a pan recién horneado que provenía de las panaderías de los alrededores.
 Había  plantas y flores multicolores entre dos reposeras rojas en las que Ellos solían pasar gratos momentos, disfrutando la placidez de su compañía, mientras bebían de sus copas de vino y se deslumbraban con los fuegos artificiales que cada día les regalaba la noche.
Desde allí, observaban divertidos un grupo de mujeres dominicanas que bailaban, lavaban ropa y se acicalaban, preparándose para su trabajo nocturno.
Desde balcones vecinos, los niños arrojaban juguetes a las terrazas.
Un edificio en el que se alojaban unos ocupas peruanos,  podía apreciarse, antes que se incendiara una noche. Entre sirenas de bomberos,se escuchaba su clamor. Hoy se puede ver, ya vacío y quemado.
No pocas veces la lluvia los sorprendía divertidos, entre juegos y complicidades.

Una noche se desencadenó una tormenta, de esas que solían ocurrir frecuentemente.
Ella buscó  ansiosa sus brazos, que alguna vez supieron acogerla, deseaba que la cuidara.
 ÉL temblaba de  ira y miedo, no comprendiendo qué le pedía.
La noche cayó en un profundo y tenebroso vacío, él buscó su refugio más seguro en el silencio.
La tormenta no cesaba y Ella se recostó, sola, a su lado, ansiando que llegara la mañana y saliera por fin el sol.

Al amanecer del siguiente día, Ella se levantó primero, lo esperó en el balcón mientras un pequeño rayo de sol anunciaba la mañana.
Nunca llegó.
 Pasó sin verla, como si no estuviera, tenía sus ojos de hielo y ráfagas de fuego seguían sus propios pasos.
Cruzaron sordas palabras, en un tenso silencio.
Ella con dolor y desesperanza juntó algunos pedazos de sueños rotos y se marchó.
El ensombrecido de confusión e ira contenida, pretendiendo que con ella se alejarían para siempre sus tormentas, la dejó partir.
Adri. (Setiembre de 2014).

Reflexión:
Es todo un trabajo en la pareja crear un espacio propio que les pertenezca, ya que cada uno  proviene de historias y creencias diferentes, tendiendo ambos a defender su propio territorio de individualidades.
Una verdadera comunicación es requisito indispensable.
Una vez que se apagan los fuegos artificiales que inauguran a la pareja, si no logran un adecuado nivel de comprensión, flexibilidad, confianza mutua que de lugar a un espacio compartido, en el que la intimidad física, psicológica y emocional posibilite una relación de amor sano y maduro, inexorablemente sobrevendrá la ruptura.
Si frente al desencuentro, cada uno niega sus partes oscuras y adjudica la responsabilidad en el otro, no es posible que cada uno mire dentro suyo y asuma sus errores y responsabilidades.
De esta manera se corre el riesgo que el otro se convierta en un verdadero enemigo.
Todo aquello que se esconde a si mismo, suele proyectarse en el otro como un espejo convirtiéndolo en objeto de sus propias necesidades o en un receptáculo sobre quien liberar sentimientos de culpa y opresión.
Adri, (Setiembre de 2014)

Fotografía tomada desde el balcón.

Obra de Osvaldo Guayasamín(1919).
La edad de la ira.

domingo, 21 de septiembre de 2014

EL CÓNDOR Y LA PALOMA. Avatares sobre el amor, la libertad y la soledad.

 Resiliencia
"El arte de construir cuando todo parece perdido"

Era un ave de fino plumaje que con su elegante vuelo recorría la inmensidad de las alturas.
Cuando surcaba los espacios todo era luz y color, parecía dominar el mismo cielo.
Vibraban melodías a su paso, dejando tras de sí estelas con  fragancia a tilos.
Muy cerca de él, lo seguía una avecilla, sus alas tenían una  curiosa transparencia, su vuelo era intrépido, tal vez era su compañera o su enamorada.
 Soledad era su nombre.
Cuando Paloma lo vio ese día, desde lo alto del campanario, donde divisaba las alturas y construía sueños de paloma, lo reconoció, lo había visto en ocasiones desplegarse por esos cielos y lo miró asombrada y deslumbrada.
Era un día de sol radiante, de esos que dejarse acariciar por la brisa y la calidez del sol llena el alma de regocijo. 
Paloma disfrutaba de ese gran momento.
En un sutil aleteo, festejaba verlo aproximarse.
Él se acercó impetuoso, casi soberbio, con altanería de cóndor.
Ella, erizando su plumaje y sin disimular la emoción que la embargaba, gorjeaba seductora.
 -Ven conmigo paloma, te mostraré el esplendor de los cielos.
Paloma, acongojada y ruborizada le susurró: - No se volar tan alto.
   -Tómate de mí y no te quites, te enseñaré, aseveró Cóndor.
Paloma se prendió fuertemente de su pecho y se acurrucó, como copito de algodón. 
Ella no imaginaba mejor cielo.
En venturoso vuelo se lanzaron por el aire.
Reían mucho, jugaban, cantaban en trinos tan clamorosos, que las aves curiosas y sorprendidas intentaban imitar.
Al correr de las horas las sombras de la noche comenzaron a crecer y las nubes corrían presurosas avecinando tormentas.
Encontraron refugio en una precaria cueva en medio de las montañas más altas.
Descansaron tras beber fresca agua de lluvia.
Durmieron abrazados. 
Paloma sentía que ese sitio, acurrucada en su pecho y rodeándolo con sus alas era su lugar en  el mundo, un lugar perfecto, más de lo que jamás se hubiera imaginado en sus ensoñaciones de campanario.
Por la mañana, Cóndor salió a buscar provisiones para el desayuno, regresó con hierba fresca y húmeda, de exquisita fragancia, ágape de dioses, pensaba Paloma, mientras lo miraba.
Luego emprendieron un dulce vuelo.
Recorrieron lugares desconocidos, siempre riendo, siempre cantando.
Paloma aferrada en su pecho comenzó a dejarse planear.
 Cóndor le decía: -Aprende a perder el control paloma, solo hazlo y volarás.

Promediando la tarde se refugiaron en una colorida guarida de muros granate y aromas dulzones, desde donde se divisaban florecillas de todos los colores.
Luego de saborear las dulces hierbas se quedaron acurrucados largo rato, ella lo rodeaba con sus alas, él le decía: "No te quites".
Amanecía con tonos grises violeta, presagiando alguna tormenta, mientras Paloma construía un nido con pequeñas ramitas que ella en sus vuelos cortos, traía en su pico mientras disfrutaba los aromas y colores de la mañana .
Cóndor la observó largamente, con una mirada profunda y emprendiendo un nuevo vuelo le dijo:
 -Vuela Paloma, vuela, debo explorar nuevos rumbos.
Ella lo esperó más de lo prudente y necesario,  hasta que comprendió....
Voló hasta la rama más alta, tomo una flor en su pico, cerró sus ojos, para buscar dentro de ella toda la fuerza y la determinación y extendió sus alas que inesperadamente comenzaron a tomar dimensiones sorprendentes, las desplegó cual águila y en un impulso se lanzó segura, audaz, decidida.

Por momentos las lágrimas humedecían sus alas y debía detenerse a recobrar fuerzas.
Paloma había hecho un gran descubrimiento y mientras volaba se decía a sí misma:
 -Valió la pena, entonces.
La brisa del atardecer había disipado las agoreras nubes de tormenta y aunque el cielo seguía  pintado de grises violeta, comenzó a buscar su rumbo.
La luna que asomaba brillante entre las montañas, la sorprendió y fue presurosa a su encuentro, nunca la había visto tan inmensa, tan cercana.
Su corazón palpitaba, como si fuera a salirse de su henchido pecho.
Ahí estaba él, a su lado volaba la traslúcida avecilla que siempre lo rondaba, se habría enamorado de ella? era tan diáfana y lo acompasaba tan bien en su vuelo.
Bailaban y coqueteaban mirándose en la luna que los espejaba curiosa.
"Al menos volamos el mismo cielo" se dijo paloma y dando un giro, arrojó por los cielos la flor que traía en su pico, como ofrenda, por si tal vez lo encontrara.
Sus lágrimas volvieron a humedecer sus ahora clamorosas alas, pero no se detuvo, dio algunas vueltas en círculo, mientras observaba la plateada luna y comenzó a cantar un trino suave y melodioso diciendo: Gracias¡¡ me enseñaste que sabía volar.
 Y se elevó muy alto.

Adri Gorostordoy. (Setiembre de 2014)



domingo, 14 de septiembre de 2014

LA CONQUISTA: ARTE Y TRAVESÍA

Impregnada de misterio, la etapa de conquista en la pareja es un periodo donde la sorpresa, la ilusión y la fantasía,promueven la búsqueda y el descubrimiento de uno mismo, del otro y de uno mismo en el otro.
La auto-confianza desempeña un papel fundamental, así como las creencias e ideas preconcebidas sobre el amor, sombre el hombre y las mujeres y sobre la pareja.
Es un momento especial para poner alas a la imaginación y a la osadía y en la que el juego de la seducción se encuentra estimulado por la incertidumbre, el misterio y el desafío que comienza con la exploración de si mismo, en la mirada del otro.
Para emprender esta fascinante travesía hay que aprender a entrar a nuestro propio mundo y sentirse cómodo en ese lugar.
En muchos casos la motivación puede gestarse en el sentimiento de un estado de soledad, dolor o conflicto que podría llevar al fracaso de todos los intentos y estrategias por lograrla.
Teniendo en cuenta que conocer al otro es vislumbrar quien es y conocerlo, esto lleva a hacer un viaje por la historia personal y ponerse en el lugar del otro, ahondar en su mundo, meterse en su piel e intentar abrazarlo. (Comprender, del latín comprehendere,abrazar).
Es preciso establecer una comunicación especial basada en la ternura y la complicidad que promueva un ámbito de intimidad para el cortejo.
Se deben transitar ciertas etapas para poder acercarse, conocerse,evaluarse, elegirse.
 Lleva un tiempo de reconocimiento y galanteo, y precipitarse, puede llevar al fracaso.
No se conoce a otro solo con las expresiones verbales y relatos sobre sus historias de vida.
El intercambio de miradas, gestos, sonrisas y una actitud de verdadero interés por lo que la otra persona dice, hace y piensa, son importantes para promover el deseo de acercamiento, que lleve a instalar un nivel de confianza, respeto y una mutua aceptación.
Es un verdadero aprendizaje observar desde el propio interior al interior del otro.
Es inevitable, en un comienzo, idealizar a nuestro destinatario de la conquista ya que lo estamos viendo desde nuestros propios deseos.
Depende del grado de madurez emocional y de la capacidad de elaborar las frustraciones personales el resultado que cada uno obtenga de esa experiencia.
Una actitud idealista sobre la persona y la pareja, encubre una ilusión llena de prejuicios e irrealidades en relación a lo que una pareja debe ser.
Lo más sano es asumir la responsabilidad por nuestras propias conductas y por la forma de relación que queremos construir.
El enamoramiento es un período de deslumbramiento útil y necesario para la conquista. Es fundante del amor, atenúa heridas del pasado, expande el presente y permite vislumbrar metas futuras.
Superado este momento puede sobrevenir el desencanto y la huida o el aprendizaje y el verdadero encuentro.
De esta manera es mas viable la concurrencia de dos personas reales, en las que surja el respeto mutuo por las diferencias y el re-acomodamiento de ambos a las nuevas circunstancias,distinguiendo con claridad la singularidad, con las las facetas y valores de quien tenemos por delante.
Cuando alguien va hacia la conquista está ingresando a lo más íntimo de la otra persona y a la vez   descubriendo lo que uno lleva adentro. Es sin duda un descubrimiento personal.
Aprender a amar es un aprendizaje y la pareja puede ser un lugar ideal para llevarlo a cabo.
Es en la relación de pareja, donde el ser humano más se refleja.

Adri Gorostordoy, Setiembre de 2014.

Ilustración: "Baile en el campo".
Pierre Auguste Renoir, Pintor impresionista francés ( 1841-19199).

viernes, 5 de septiembre de 2014

UN BESO

A puro arte y romanticismo,conjugamos en UN BESO, un bellísimo poema de Amado Nervo con la obra pictórica de un gran pintor austriaco, Gustav Klimt.


ME BESABA MUCHO.

Me besaba mucho,como si temiera
irse muy temprano...Su cariño era
inquieto, nervioso.

Yo no comprendía
tan febril premura. Mi intención grosera
nunca vio muy lejos...
¡Ella presentía¡

Ella presentía que era corto el plazo,
que la vela herida por el latigazo
del viento aguardaba ya...Y en su ansiedad
quería dejarme su alma en cada abrazo,
poner en sus besos una eternidad.

Amado Nervo: Poeta Mexicano, (1870-1919). 
Su lírica romántica y armónica lo situó entre los poetas modernistas más destadados de habla castellana.


EL BESO:
Gustav.Klimt. Pintor austriaco (1908).
En esta obra se interpreta simbólicamente el momento en que Apolo besa a la niña Dafne,quien se está transformando en laurel, de acuerdo con el relato de la metamorfosis de Dafne que se encuentra en la obra de Ovidio.


jueves, 4 de septiembre de 2014

EL AMOR NO DUELE...O NO DEBERÍA

EL MALTRATO EMOCIONAL ES UNA FORMA DE VIOLENCIA

Se refiere a palabras, gestos o hechos que humillen, avergüencen  y dañen la dignidad de las personas.

 Cuando ocurre en el ámbito privado,suele quedar oculta,considerándola un hecho privado.

 No es así, porque nos afecta a todos.
 Como miembros de una sociedad convivimos con la violencia e interactuamos con quienes la padecen y con quienes la ejercen, sufriéndola por tanto,todos.

Las descalificaciones, la indiferencia, los desprecios, las amenazas directas o indirectas, las presiones para mantener relaciones sexuales, el obstaculizar los vínculos con familia y amigos, privar de derechos como trabajar, intentar controlar al otro, su vida, su cuerpo, sus horarios, es Maltrato y por tanto, privación de la legítima libertad.

La libertad no se pide, se toma, es un derecho natural.
 Tomarla de esta manera, con naturalidad , nos permitirá asumir costos y consecuencias.

Siempre es mas sano pagar el precio de tomar las propias decisiones ,porque en la subordinación es otro quien elige sobre nuestras vidas.

El maltrato emocional afecta profundamente la autoestima, vulnera la dignidad y la capacidad de reacción y defensa.

Lo más peligroso de esta conducta es que se naturaliza y conduce a quienes la padecen a la apatía, al acostumbramiento y a la incapacidad para defenderse.

La normalización de esta clase de  violencia, lleva a que no sea percibida como tal,llegando a formar parte de la cultura familiar.

 Éste tipo de vínculo tan dañino, se transmite de generación en generación, dando como resultado una sociedad cada vez mas violenta y también mas indefensa.

Adri Gorostordoy (Setiembre.2014)



martes, 26 de agosto de 2014

ENCUENTRO EN UNA ESQUINA PORTEÑA

Era una tardecita gris, ella llevaba un jean y camisa a cuadros, estaba fresco, llevaba ropa ligera, un pequeño morral cruzado en su pecho, una mochila y una valija que parecía pesada, parecía la hormiguita viajera.

El cielo brumoso presagiaba lluvias, era un cielo típico de esa ciudad porteña.
 Olía a Ozono, a tierra mojada,con oleadas de aroma a café
Fue en el barrio de Montserrat ,había algunas mesitas en una esquina de calle Entre Ríos, donde la gente se sentaba a pasear y a ver pasar a la gente.En el interior había algunas mujeres charlando animosamente.

El era un flaco, erguido y elegante en su postura, la había conocido en un pueblo ferroviario, de esos que ya no existen ella una gordita "petitera"con risa de labios apretados.
En una pequeña mesa, ellos también miraban a la gente pasar, se reían del parecido entre un señor y su galgo, de parejas desparejas , de transeúntes extraños y raros "es una nueva raza", le decía él
Pasaban mujeres sonrientes, decorosamente vestidas disfrutando su salida de amigas.
En la calle se veían los residuos que la gente arroja descaradamente sin importarles que ese será su camino de regreso.

Había gente festejando nada, solo festejando.
Por momentos ella lo miraba profundo y le rozaba con sus deditos su rostro, el bajaba la mirada esquiva y parecía cambiar la conversación, ya que justo se detuvo un auto en la esquina y subió una señora mayor y luego cuando parecía que retomaban su diálogo, pasó una mujer dominicana, de esas que trabajan por la zona cambiando sus servicios por dinero.
 Luego ella le hablaba,  el fumaba, llevaban varios cigarrillos. Ella revisaba su morral,estaba inquieta mientras el flaco señalaba no se qué...parecía tenso, erguía su cuerpo.
La "Petitera" se pintaba los labios, descruzaba sus piernas y las volvía a cruzar..
En la mesita había unos apuntes,una máquina de sacar fotos y unos lentes que rotaban de lugar incesantemente.
Comenzaron a caer las primeras gotas de lluvia mientras ella termina su sorbo de café amargo,...ella lo bebía con azúcar, pero esta vez no.

Se quedó por un buen rato en esa mesita del barrio de Montserrat, inquieta se mordía los labios, parecía desorientada y temblorosa, bajo la lluvia que se tornaba cada vez mas copiosa.

Ella tomó sus apuntes, le quedó uno en la mesita en el que le lía un verso de Neruda :"Si decides dejarme a la orilla del corazón en que tengo raíces, piensa que en ese día a esa hora, levantaré los brazos y saldrán mis raíces a buscar otra tierra".
 Se levantó lentamente como si la lluvia la limpiara, miró el cielo, dejó su mochila y caminó lentamente.
Se volvió abrumada a preguntar , olvidé algo acá?.
 No, le responde el Sr, acá no se dejó nada.

Taxi¡¡¡, Retiro, por favor¡¡¡. Llevaba sus pasajes... olvidó un sobre con sus documentos en el el taxi que la llevó de regreso.
Dejó en ese lugar parte de su vida, parte de quien fue, parte de una historia que jamás recuperaría.
Tal vez regresara, tal vez no.
Dejó parte de su identidad.
Se llevó consigo un gran dolor, incomprensible dolor.

Nadie preguntó por ella.

Adri Gorostordoy(Julio de 2014).

Ilustración:Atardecer en Acapulco.(Diego Rivera.1956)